Muchas ganas había de ver este cartel, los garage punkers Mondo Topless desde Philadelphia y con nuevo y mas que recomendable álbum bajo el brazo en la marca Get Hip y que bajo el titulo “Take It Slow” nos daba la oportunidad de ver a estos tipos sobre el escenario y lo cierto es que era lo que se esperaba, ritmos fuertes, órgano vox continental a todo trapo, Kris mas que correcto a la guitarra, Tom tratando de animar al publico a base de saltos y salidas de escenario con su bajo y un mas que animoso Sam a las teclas, mientras se despachaban temas como “Take it Slow”, “Conundrum” y alguna que otra version con la que cumplieron como teloneros para los chicos de N Jersey. Pero la gente quería ver a los Neckbreakers , muchos aun recordamos su paso por el Freakland y el percance de ultima hora con la caída de los chivatos y las ganas de mas rock and roll que se fueron por la borda. 
Lo cierto es que Tom al bajo , Jeff a la guitarra y un Perro del Diablo a la batería salieron a escena presentados por Jimmy de los nunca olvidados Fallen Idols y empezaron a hacer lo que todo el mundo esperaba rock and roll de la vieja escuela, a base de desgranar sus discos y hacer que nuestros cuellos ululasen y nuestros pies no pararan de moverse al ritmo vertiginoso que los dedos de Mr bass man Jorgensenn recorrían las cuatro cuerdas de su bajo, con ataques de guitarra frontales en punteos cortos pero jodidamente efectivos y un Mighty Joe Vincent con mas que serios problemas a la hora de sujetar una batería con vida propia, lo cierto que a pesar del frío, la lluvia una entrada mas que digna, la gente empezó a bailar y a disfrutar de las enseñanzas de los clásicos ejecutadas con soltura y con los músicos mezclándose con el publico, bailando entre la gente y con un indicio de que aquello podía acabar mas que bien cuando en una pedida unánime de mas rock and roll, un Jimmy agarra el micrófono y se arrancan con un “Rute 66” en donde queda demostrado de nuevo que el ídolo caído es carne de escenario y la gente empieza a pasarlo en grande y cuando todos el mundo quiere mas, la banda esta dispuesta a destrozar el Bama Lama, Bama Loo, unos “señores” empresarios joden todo por diez putos minutos y de nuevo la sensación de que lo que podía haber sido una gran fiesta se queda en medio polvo. Eso si las cervezas a casi cien duros y una fijación obsesiva por que los culos morenitos de jovencitas no paren de moverse en su sala. Salud Oscar kotj |